LOS DÍAS CONTADOS…

0
386

Nada, absolutamente nada justifica el accionar de Pablo Pérez ayer en La Bombonera luego de convertir el 2 a 1 ante Talleres. Seguramente para el mediocampista no será un tanto más el que anotó. Ni para el equipo, que sacó 9 puntos de distancia con seis partidos por delante, ni para él.

Tras el partido, Pérez contó que se había enojado con un plateista y pidió disculpas. No alcanza. Pablito tuvo muchas oportunidades, el hincha lo bancó en las malas, le renovó la confianza y así le paga al hincha.

Cuando el ex Newell’s llegó al ‘Xeneize’ le costó encontrar su mejor versión. Un par de expulsiones infantiles en un puñado de partidos lo pusieron en la mira en su arribo a principios de 2015. El entrenador de entonces, y los de ahora, decidieron que la disciplina era una cuestión que se podía resolver y lo mantuvieron en cancha. Levantó el nivel y se convirtió en una pieza fundamental desde lo futbolístico en los títulos 2015, 2016/17 y la Copa Argentina 2015.

En contrapartida, Pablo Pérez terminó siendo uno de los referentes (subcapitan del equipo) de varias frustraciones deportivas: derrota copera con River, la eliminación ante Independiente del Valle, caída por la Supercopa 2016 con San Lorenzo, ó las caídas en los mano a mano con Rosario Central.

En la cancha se lo nota un tipo impaciente, quejoso… Pérez debería aprender el hincha de Boca, en lugar de enojarse, que soportó tamañas desilusiones en poco tiempo y no hizo un solo reproche. En el partido con Talleres, un foul innecesario terminó en el empate transitorio y no conforme con eso se hizo amonestar condicionando su juego para el segundo tiempo.

No alcanza con un pedido de disculpas o una rápida operación de prensa para hacer creer que fue una reacción aislada, contra una persona en particular. La de Pérez, es una etapa terminada. Es una de las caras de un ciclo agotado que combinó apenas un puñado de logros deportivos opacados por muchas derrotas durísimas. Un plantel que tuvo siempre revancha y posibilidades de revertir la historia y aun así no pudo. Seguramente serán los últimos meses de Pablo Pérez en Boca, un jugador que no aprendió lo que significa esta Institución. Boca está por encima de cualquier nombre.

Compartir
Artículo anteriorUNO POR UNO: DEFENSA 1 – RIVER 3
Artículo siguienteUNO POR UNO: BOCA 2-1 TALLERES
Papá de Franco Valentino Román. Periodista, castelarense. Egresado de DeporTEA. Ex Fútbol Permitido, FPT, Diario Registrado. Director De Xeneizes y Millonarios y Diario Minuto Cero. Riquelmista. Persevera y triunfarás XXIV

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here